El apurado estilo de vida actual enfocado al trabajo, las obligaciones y los quehaceres diarios hacen que consideremos al ocio como una pérdida de tiempo que no genera satisfacción personal o algún tipo de remuneración. Esta idea no puede estar más equivocada. Les contamos por qué.

Expertos en el tema aseguran que el ocio es fundamental para mantener una estabilidad mental, reducir el estrés e incluso mejorar la autoestima. Y no solo eso, contrario a lo que se pueda pensar, el ocio permite mejorar la productividad en el trabajo debido a que el cuerpo y la mente están más dispuestos, saludables y relajados.

Y la situación con los niños no es diferente. El afán de los padres de criar niños con variadas habilidades suele excederse y muchas veces generar en sus hijos grados de estrés y cansancio, pues muchos de estos no tienen tiempo para jugar o relajarse después de una larga jornada en el colegio.

Si bien es cierto que el tiempo libre de los menores debe aprovecharse, lo más justo es contar con su opinión y aprobación y de esta manera evitar sobre cargarlos con actividades que lejos de resultar atractivas se convierten en obligaciones impuestas por los padres.

Así que no se sienta mal si usted o sus hijos tienen buenos momentos de ocio y relajación. Recuerde que este tipo de actividades deben ofrecer descanso, diversión y desarrollo, pero sobre todo tranquilidad y felicidad.