Mitos y Leyendas | PRODESA Mitos y Leyendas | PRODESA
Nacional (601) 3139040Internacional +57 (601) 323 2220380
Proyecto de vivienda y desarrollo urbano

Mitos y Leyendas

mayo 19 / 2021 - Por: Prodesa

Nuestra Sabana de Bogotá tiene una gran riqueza de historias, como la emblemática leyenda de El Dorado o la de las Piedras de Tunja. Sin embargo, existen otras como la de la aparición del maíz o la del origen de los muiscas que no están en el “radar” de la mayoría. Un vistazo a nuestro patrimonio histórico

Leyenda de Bochica. Durante días y noches llovió tanto en la Sabana de Bogotá que se dañaron las siembras y nadie volvió a salir de sus bohíos (casas). El Zipa, quien comandaba todo el imperio Chibcha, decidió llamar a Bochica, un anciano bueno que podría ayudarlos y así fue: cuando Bochica llegó al lugar, rezó a su dios y luego señaló hacia el suroccidente de la sabana.

Con su bastón, miró al cielo y tocó las imponentes rocas. Ante la sorpresa y admiración de unos y la incredulidad de otros, las rocas se abrieron como si fueran de harina. El agua se volcó por las paredes, formando un hermoso salto de abundante espuma, con rugidos bestiales y dando origen a una catarata de más de 150 metros de altura. La sabana volvió a su estado normal y se creó el “Salto de Tequendama”.

Leyenda sobre el origen de los muiscas. En una época no había nada sobre la tierra. La primera que la habitó fue una mujer que salió de la laguna de y se llamaba Bachué. Junto con un niño, bajaron al valle y construyeron una casa donde vivieron hasta que el niño creció y pudo casarse. Tuvieron muchos hijos (a veces Bachué tenía cuatro o seis a la vez), con lo que comenzó a poblarse el territorio muisca. Bachué le enseñó a cultivar la tierra y a adorar los dioses.

Después de muchos años, Bachué y su esposo, ya viejos, regresaron a la laguna de Iguaque donde se despidieron de la multitud que, llorando, los veía partir. De repente los ancianos se transformaron en don inmensas serpientes y desaparecieron bajo las aguas tranquilas de la laguna. Bachué se convirtió en la diosa de la fertilidad, la que hacía que la tierra diera frutos y las familias tuvieran muchos hijos.

Leyenda de la aparición del maíz. Había una vez una familia muy pobre. Un día un miembro de ella llevó al mercado unas mantas y las cambió por unos gruesos y brillantes granos de oro que depositó en una bolsa. Poco después un ave negra le arrebató la bolsa y los granos de oro cayeron a la tierra. El dios Bochica los enterró. Más tarde el hombre los volvió a encontrar convertidos en plantas. Al querer arrancar una de ellas, la misma ave lo atacó y le arrancó las barbas para colocársela a los frutos de esas plantas. Los vecinos se enteraron y probaron esos granos que parecían de oro y éstos les agradaron. Desde ese día machacaron el maíz con unas piedras llamadas “manos de moler” sobre otras llamadas “metates”. Prepararon así harina, arepas, mazamorra, envueltos. Desde entonces los hombres del pueblo se quedaron sin barba.

Anterior Post

Este desarrollo urbanístico sigue avanzando con todas las medidas de prevención y bioseguridad.

Seguir Leyendo

Siguiente Post

salones para eventos sociales, gimnasio, juegos infantiles un telecentro comunitario y una plazoleta

Seguir Leyendo

Buscar Artículo

Artículos de Interés

Descubre información exclusiva del sector inmobiliario e infórmate de las últimas noticias y tendencias del mercado